El baby spa es una sesión de hidroterapia y masaje pensada para bebés: primero flotan en una bañera individual de agua templada, con un flotador cervical que les permite moverse en libertad, y después reciben un masaje suave adaptado a su edad. Es el mismo principio que el medio acuático del útero, y por eso la mayoría de bebés lo reconocen y se relajan a los pocos minutos.

Una sesión completa tiene dos partes bien diferenciadas:
La sesión se hace siempre con mamá o papá presentes, en un ambiente cálido, con luz tenue y música suave. Nada de prisas: si el bebé necesita comer o dormir, se para.
Trabajamos con bebés a partir de las 4-6 semanas, una vez cicatrizado el cordón umbilical y con el visto bueno del pediatra, y hasta aproximadamente los 8 meses, que es cuando dejan de estar cómodos en el flotador cervical. La edad ideal para empezar está entre el mes y medio y los cuatro meses.
Es lo primero que preguntan las familias, y con razón:
No es recomendable si el bebé tiene fiebre, una infección activa, alguna lesión cutánea o si el pediatra lo ha desaconsejado por cualquier motivo. Ante la duda, pregúntale a él primero.
Algunos protestan los primeros segundos por el cambio de temperatura y se relajan enseguida. Si un bebé no está a gusto, se para: no forzamos nunca.
Sobre una hora contando preparación, hidroterapia, masaje y vestir al bebé con calma.
Una toalla, pañal de repuesto, ropa cómoda y, si toma biberón, lo suyo. El resto lo ponemos nosotras.
Una vez a la semana o cada quince días es lo habitual. También funciona muy bien como sesión puntual en épocas de cólicos o de sueño revuelto.
En Bali Spirit tenemos la sala de Baby Spa en pleno Eixample, con sesiones individuales y la opción de sesión de fotos de recuerdo. Puedes ver las experiencias y reservar aquí:
Y si acabas de ser mamá, echa un vistazo también a nuestros masajes pre y post parto: mientras el bebé disfruta de su sesión, tú también te lo mereces.